




La historia de la jirafa conmocionó redes y prensa nacional, destacando el maltrato animal y la incompetencia oficial.
Su caso reflejó la falta de acción de las autoridades para proteger la fauna salvaje en México.
Gracias al incansable trabajo de un grupo de juarenses, la jirafa fue trasladada de Chihuahua a Africam Safari, en Puebla, para su protección.

