El arte tomó otro camino en el ICSA: estudiantes aprendieron a transformar papel usado y elementos naturales en materiales creativos, mientras el aula olía a tierra.
Durante el taller De la tierra al arte, conocieron técnicas para elaborar papel reciclado y pigmentos naturales. Hubo manos manchadas, colores distintos y mucha curiosidad.
La actividad mostró que crear también puede ser una forma de cuidar el entorno. Entre fibras, hojas y pigmentos, los jóvenes encontraron nuevas maneras de expresarse.



