El aumento del Río Bravo mantiene a la JMAS en operativo permanente desde hace más de 24 horas, con cuatro taponamientos para impedir que el agua avance hacia viviendas de la franja Sara Lugo.
Los trabajos comenzaron desde la tarde del miércoles y continuaron durante toda la noche.
En Biocampo, Wasave, Zapotlán y Bellavista, cerca de Nadadores, trabajadores colocaron tierra en descargas pluviales para frenar el posible ingreso del río. Participaron tres excavadoras, tres operadores, personal operativo y elementos de seguridad.
También se instaló una motobomba de seis pulgadas sobre la prolongación Juan Pablo II, a la altura de avenida Del Charro.
La JMAS prevé colocar otras dos bombas para retirar el agua acumulada en la vialidad y conducirla nuevamente hacia el Río Bravo. El operativo seguirá durante las próximas horas mientras se reducen las afectaciones en la zona.



