Tres equipos Vactor trabajan en el cruce de la carretera Juárez-Porvenir y Rivera del Salado para contener brotes de aguas residuales provocados por la saturación del colector Tarento tras las lluvias.
El problema está relacionado con material arrastrado por el agua, que se acumuló dentro del colector y dificulta el paso de las aguas residuales.
Personal de la JMAS recorrió el sector mientras los equipos retiran agua acumulada y realizan limpieza; la escena contrasta con una vialidad que sigue recibiendo vehículos y vecinos entre humedad y residuos.
La dependencia también analiza mantenimiento y una posible caja desarenadora para retener parte del material antes de que llegue al colector; Normatividad revisa además posibles descargas irregulares hacia la vialidad.
El caso deja una pregunta abierta para el sector: cómo evitar que nuevas lluvias vuelvan a saturar el sistema y generen brotes que afecten la movilidad y a las familias.



