Las aguas negras que brotan de alcantarillas colapsadas mantienen inundados varios carriles de la carretera al Valle de Juárez, donde conductores reportan que prácticamente sólo queda un espacio para circular.
El problema, según afectados, se extiende desde Riveras del Bravo hasta el final de Riveras 9. Entre el agua sucia y los baches, los vehículos deben reducir la velocidad y avanzar con precaución.
La circulación se concentra en el único carril que permanece transitable, provocando tráfico y maniobras constantes. Los carriles cubiertos presentan baches, lo que aumenta el riesgo de daños y percances para automovilistas.
Vecinos y conductores piden atención de la JMAS Juárez ante el problema, que también representa un foco de contaminación. La situación vuelve a poner en discusión el mantenimiento del drenaje en zonas de crecimiento urbano.



